viernes, 20 de septiembre de 2019

Like Father, Like Son...


Se podría decir que entramos a esta vida como almas perdidas, nacidas del éter, venidos de la nada con dirección hacia la nada, pero existe una figura que puede cambiar todo eso, darle un sentido de pertenencia a nuestra existencia, darle guía, destino...


Escuchamos frases como "Infancia es Destino." pero parece incompleta y al mismo tiempo vacía, consecuente en su inconsistencia sin embargo no está completa, le falta una parte fundamental, el padre se convierte en el protector, en la luz que guiara nuestro camino, paso a paso, hacia innumerables retos y la única herramienta con la que contaremos para hacer frente a lo desconocido será nuestra formación, nos definirá nuestra infinita capacidad de sobreponernos a lo imposible, nuestra templanza, la determinación de un sociópata para perseguir un objetivo como en su momento a mí se me dijo de forma irónica por esta misma figura distorsionada, una mera sombra de lo que debió haber sido mi guía

El gozo infinito de sabernos parte de algo que ha trascendido el tiempo a través de generaciones, el júbilo de aprender cual es nuestra naturaleza al reconocer el corazón que late en nuestro pecho como un reflejo idéntico al de aquel en aquella figura más que metafórica, el corazón de mi hijo pertenece al de un guerrero porque así mi corazón también lo es.

Me siento responsable de contarte esto, por que como sabiamente Ernesto Guevara de la Serna reflexiono para futuras generaciones: "El conocimiento nos hace responsables." 
Porque tú eres más que mi hijo Oliver, eres mí legado, el último de una larga lista de últimos, 

He pensado en ti, te he escuchado como un reflejo de mis pensamientos, te he encontrado entre el sueño y la vigía, haciéndome consciente de la transición que experimento en mí mismo.

De que significas todo para mí.